Las necesidades de Boca ante Gimnasia de Mendoza y el motivo de la ilusión renovada :: Olé

Cuánto necesitaba Boca un golpe de efecto, lo saben tanto desde en el seno interno del plantel como el más distraído de los hinchas. Por eso, a nadie le resultó indiferente el debut de Adam Bareiro con la azul y oro. Y por eso, el delantero que llegó con un pasado reciente en River será el gran foco de atracción en la tarde de la Bombonera.

Una tarde que contará con el entusiasmo renovado por el triunfo entre semana por Copa Argentina y los dos goles en el promisorio debut del paraguayo, aunque con la consciencia generalizada de qué partido se ganó, de la dimensión del rival y también la necesidad de mostrar algo distinto de lo que se vio en los dos partidos anteriores en el Templo, en esos ceros gigantes contra Platense y Racing.

Por eso, más allá de planteos, de presencias y ausencias y también de conflictos o rumores, el hincha irá este sábado a la cancha con otro entusiasmo esperando que su nueva figura tenga chances -sea que las genere él mismo o producto del juego en conjunto- y que sobre todo las termine… pateando al arco.

Apuesta más ofensiva

¿Y qué plantea Ubeda para lograr una mejora colectiva? Un esquema mas audaz que el del viernes anterior, sumando a Lucas Janson como la tercera punta de un ataque que volverá a tener un doble 9 (con Miguel Merentiel acompañando a Bareiro), pero en el cual no jugará Edinson Cavani, el mismo que exasperó a la mayoría de los hinchas tras el partido contra la Academia.

Si será una final o no o bien si el clima oficiará de Cabildo abierto para el DT lo dirá el transcurrir del encuentro, pero lo cierto es que como ante los chivilcoyanos, la decisión es no quemar las naves. Y así como el martes hubo mayoría de suplentes, esta vez Sifón prefirió preservar al capitán Leandro Paredes y dejarlo esperando en el banco. Planificando una semana que volverá a tener un partido 96 horas más tarde.

Esa calma que muchas veces se hace presente y asoma como una característica del entrenador, tal vez sea uno de sus mayores capitales, además de la clave por la cual otra vez atravesó una tormenta casi sin despeinarse.

Es que -por los comentarios de los hinchas recogidos en la previa, el partido que jugó Boca frente a Racing y las reacciones del final- cualquiera hubiera pensado que el anterior cruce del Apertura podría haber tenido consecuencias inmediatas.

Tiene banca

Sin embargo, Ubeda se mostró tranquilo en la conferencia de prensa posterior y ganó puntos con el correcto partido jugado en Salta. Entre esos días transcurridos con mejor semblante y el apoyo tácito que recibió de la dirigencia, el escenario para este partido no parece iniciarse con la misma incertidumbre, aunque -claro está- la necedidad de ganar asoma inevitable. Y el rango del rival, como recién ascendido, obliga a que al menos no se pase un papelón o las cosas sí se pueden complicar y mucho.

Justamente el Lobo mendocino llega tras haber jugado un buen partido y con chances de triunfo a Independiente. Prolijo, hasta podría sumarle morbo si es que finalmente Valentino Simoni (el 9 goleador de la reserva xeneize hasta hace un par de meses) termina siendo titular en el equipo que lo contrató a préstamo y le dio la chance de mostrarse en Primera. Lejos de llevarse algún foco, también otro ex Boca (el central Ezequiel Muñoz), jugará como titular en el equipo de Broggi.

A ganar. Al margen de todos los análisis futbolísticos y anímicos, la realidad incontrastable de este séptimo partido del año en el Apertura es que Boca necesita ganar. Porque la situación todavía no es apremiante respecto de la clasificación a octavos pero -por ejemplo- una derrota lo dejaría incluso por debajo de su rival de turno, que llega un punto por debajo de los ocho que tiene el Xeneize.

Fuente: www.ole.com.ar

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